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Rio
Grande Wild Turkey.

Descripción.-
Su tamaño y apariencia general es como la del
guajolote "bronceado", común de los
corrales. El macho tiene la cabeza desnuda, con una
carnosidad extensible en la frente y con una papada
al frente en el cuello; dorso azul; garganta roja
excepto en verano, cuando la "papada" comienza
a extenderse y toda la cabeza se pone roja; el plumaje
del cuerpo es café oscuro con iridiscencias
bronceadas de rojo, verde y dorado; el borde de las
plumas del cuerpo negro aterciopelado. Un mechón
de plumas parecidas a cerdas se proyectan del tórax,
conforme crece el animal hasta aproximadamente 30cms
de largo. La hembra es parecida al macho pero con
la cabeza azul con carnosidad muy pequeña y
sin papada; no tiene pelos ni espolones; el plumaje
del cuerpo es mucho menos iridiscente y cada pluma
tiene una orilla blanco opaco.
Distribución
en México.- Originalmente se encontraba
en los bosques de pino-encino de las mesetas del occidente
de México desde Sonora y Chihuahua hacía
el sur hasta Michoacán; en las mesetas con
bosque de pino-encino del este de México y
los planos costeros desde Coahuila y Tamaulipas hacia
el sur hasta Veracruz. En la actualidad, sólo
en las regiones muy remotas o en algunos ranchos privados,
hay todavía guajolotes en abundancia.
Comportamiento.-
Los guajolotes silvestres se presentan en bandadas
en toda época del año, excepto durante
la temporada de anidación. Los sexos se separan
siendo las bandadas de machos de 5 a 10 y las de las
hembras y jóvenes de 10 a 25, teniendo cada
grupo una área determinada que generalmente
no es mayor de 1.5km. de radio; las bandadas descansan
en los árboles por la noche, preferiblemente
en grandes encinos o pinos, por la mañana vuelan
hacia el suelo y comienzan a comer. Generalmente van
a beber agua después del alimento de la mañana
y el medio día lo pasan posados en un apartado
matorral o bosquete; al caer la tarde se aventuran
a llenar sus buches otra vez antes de ir a empercharse
para dormir. A menos que se les moleste, vuelan poco,
excepto para descansar.
Apareamiento
y reproducción.- En primavera, las bandadas
inician el "gorgoreo" y empiezan el apareamiento;
los machos adultos escogen sus territorios individuales
y compiten entre sí haciendo el reclamo a las
hembras para aparearse; son polígamos y como
los machos jóvenes no maduran sexualmente hasta
que tienen la edad de dos años, no toman parte
en este proceso; frecuentemente se les encuentra en
pequeñas bandadas, abandonados por las hembras
que están ocupadas construyendo sus nidos y
en sus visitas diarias a los machos más desarrollados.
Las hembras se reproducen y anidan al año,
construyen los nidos y comienza la incubación
durante el período de "gorgoreo".
La mayoría de los nidos los hacen bien ocultos
entre la maleza o zacate y son sumamente difíciles
de encontrar tomando en cuenta el gran tamaño
de las hembras y de los huevos. Cada nidada consta
de 8 a 18 huevos, con un promedio de 11; los huevos
son de un color blanco cremoso salpicados de manchitas
cafés midiendo aproximadamente 61 por 47 mm.
El período de incubación es de 27 a
28 días; los jóvenes abandonan el nido
muy pronto después de salir del cascarón
y permanecen con la madre todo el primer año
y las nidadas se combinan para formar las bandadas
de invierno compuestas de jóvenes y hembras.
Alimentación.-
La alimentación del guajolote silvestre es
amplia y variada, siendo las bellotas probablemente
el alimento más importante durante el otoño
y el invierno. Otros frutos de diversos árboles
y arbustos contribuyen también a su dieta,
por ejemplo, el enebro, los pinos, los madroños,
cerezas silvestres, manzanita y zarzamora en las montañas,
y en las tierras bajas del noreste, palmas, palmitas,
amates, capulín, acacia, rosáceas y
otros diversos frutos. Temporalmente los guajolotes
silvestres comen ciertas cantidades de insectos y
hojas verdes tiernas, siendo su alimento favorito
los chapulines cuando éstos abundan; también
les gusta escarbar la tierra y comer cierto tipo de
bulbos y con el pico cogen también la semilla
de los zacates. Los granos domésticos les atraen
bastante y por ello visitan las milpas y trigales
cuando las semillas están a su alcance. Virtualmente
todo lo que comen es levantado del suelo, arrancando
o pepenando de las plantas de pequeño crecimiento.
Cacería.-
El guajolote silvestre es el rey de las aves de caza
en Norteamérica, excesivamente precavido y
asustadizo y puede probar la habilidad del mejor cazador.
Hay muchas maneras de cazar los guajolotes, pero probablemente
la más común es simplemente esperar
colocándose a corta distancia, para disparar
escondiéndose entre la maleza o aprovechando
algún accidente topográfico.
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